El viernes 13 de noviembre de 2015, mi novia y yo nos subimos a un avión en Santiago de Compostela a las 11:00 con destino París. Nos fuimos con toda la ilusión de una pareja por visitar tan maravillosa ciudad. Llegamos al mediodía y por la tarde fuimos a ver algún monumento y el museo del Louvre. Por desgracia, pocas horas después nos enteramos por medio de la tv francesa y de la prensa digital española de lo ocurrido.
El domingo regresamos y recién llegado a casa me pongo a leer todas las noticias desde el viernes, he de decir que me sorprende algo el alarmismo de la prensa ya que considero que el estado de alarma en los parisinos no era tan alto como dicen pero bueno. Según voy leyendo noticias más me doy cuenta de la gran diferencia entre España y Francia, sobre todo cuando veo el vídeo de todos los franceses saliendo del estadio, asustados, temerosos, pero entonando su himno nacional, demostrando unidad, demostrando fuerza, demostrando que aman a su país, no importa colores, políticas o ideologías, solo importa Francia y su gente. Y luego veo que una señorita iluminada, alto cargo de un partiducho político español les llama PUTOS FACHAS, no voy a decir los insultos y descalificativos que pensé hacia esa señorita porque tengo más educación y soy más persona que ella. De ahí que escriba este blog y lo titule la triste realidad de España.
A lo largo de la semana sigo leyendo las noticias referente a los atentados de París, pero no sólo las noticias, también los comentarios en dichas noticias y en las redes sociales, comentarios en los que sale a la luz nuestro trágico suceso el 11 de marzo de 2004, cuando Madrid fue atacada por terroristas. Según avanza la semana el 11M cobra más protagonismo, pero un protagonismo malo, porque en cada comentario se refleja la falta de unión del pueblo español. Unos dicen que no fueron islámicos, otros que sí, unos que es culpa de la izquierda, otros de Aznar y el PP (yo tengo mi propia idea, pero como carezco de información suficiente y veraz sobre los hechos, me callo que estoy mejor). Analizando el 11M y lo sucedido posteriormente, puedes observar el vergonzoso e inaceptable uso político de un atentado terrorista, te das cuenta de hasta que punto España está rota, la falta de unión, del sentimiento de país, de vecinos, todo ello por culpa de cuatro radicales que se suben a atriles en las universidades, en mítines políticos criticando y llamando facha y franquista a todo aquel que porte la bandera de España. A todos ellos les digo algo, Franco está muerto y bien muerto, y con el sus ideales y su dictadura. Yo porto la bandera de España con orgullo de ser español, de pertenecer a un país con gran historia y cultura, Y NO SOY FRANQUISTA. Déjense de ver fantasmas donde no los hay, y empiecen a ver la realidad, la realidad de que si no estamos unidos pronto volverán a golpearnos, ya sea el terrorismo islámico, el patrio o simplemente algún malnacido, porque tras los atentados del 11M se vió a un país roto, un país en el que se puede cambiar el gobierno del mismo sólo con poner una mochila en un tren
Lo que no veo en ningún lado, ni en facebook, ni en twitter etc... es que alguien se pregunte si hoy podría volver a pasar.
Yo hoy en día, viajo desde Lugo a Madrid en Alvia, llego a Chamartín, me subo al metro, me muevo por Madrid en metro, en Bus, paseo por la Castellana, la plaza mayor, por donde quiera con mi mochila, y nadie, nadie me para en ningún momento para ver si llevo algo sospechoso, puedo llevar una bomba y explotarla en el metro que nadie se enteraría hasta que hubiera muertos y caos.
Amigos y convecinos españoles, dejémonos de apoyar a politicuchos que no son más que hipócritas subidos en atriles diciendo de todo menos la verdad, sean del color que sean, dejémonos de culpar a la izquierda o a Aznar por el 11M y pidamos todos más seguridad en nuestras calles, levantemos el grito en el cielo español para que esos a los que elegimos democráticamente luchen contra el terrorismo y dejen de sacar tajada política del mismo, que trabajen para que el español de a pie se sienta seguro en su calle, pongamos la bandera de España al hombro y gritemos soy Español no franquista y solo quiero una España más segura y unida.